jueves, 1 de septiembre de 2022

Genaro González Licea: el olor del pino

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


El olor del pino,

la enramada llorosa de tanto amar lo fresco de la aurora,

la palabra tirada en la sombra de un murmullo,

y el tiempo,

el tiempo que languidece si lo miró.

 

Sin ilusiones ya,

huérfano como piedra mirando su pasado,

espero, sin llanto, la palidez opalina del olvido.

 

Del libro:

Al caer el tiempo de Genaro González Licea 




Genaro González Licea: la muerte es agonía y silencio llorando en una piedra

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


La muerte es agonía y silencio llorando en una piedra,

es aroma de yerba dormida sobre el río,

canto de un olvido que florece con el frío,

pureza del tiempo envuelto sin el tiempo.

 

La muerte es un misterio,

un instante de luz y sombra perdida con la mía.

 

Del libro:

Al caer el tiempo de Genaro González Licea 




Genaro González Licea: a veces uno intenta volver

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


A veces uno intenta volver

a las grietas donde estuvo sepultado.

 

Quizá sea la costumbre,

o la amargura de vivir bajo una sombra,

lo que un día nos revive el deseo de andar

como cirio escondido velando su fantasma.

 

O tal vez sea el dolor de vivir solos,

solos, dulcemente solos y en silencio arrepentidos,

con la carne viva,

y las llagas mirando el desamor del tiempo,

lo que nos hace regresar al mismo punto de partida.

 

No regreses, no, no regreses,

el tiempo y tu serían dos ánimas en pena,

dos ciegos atrapados en las ruinas de una piedra.

 

Del libro:

Al caer el tiempo de Genaro González Licea 




miércoles, 31 de agosto de 2022

Genaro González Licea: muerto ya y con un abandono sirviendo de atavío

 

Fotografía: Ingrid L. González Díaz


Muerto ya y con un abandono sirviendo de atavío,

tu duelo amargo se adhirió al río,

al tiempo,

al silencio donde habitan mis pies cansados.

 

Tu soledad es ahora la piedra que llora en la neblina,

es mi sombra que arde en mi sangre desolada.

 

Del libro:

Al caer el tiempo de Genaro González Licea 




Genaro González Licea: en este viento que a tus pies cae

 

Fotografía: Ingrid L. González Díaz 


En este viento que a tus pies cae

y mira pasar mi soledad con él.

En este atardecer

que se diluye entre las hojas sin saberlo

y desgarra la ilusión del tiempo,

un día asomaré mi dolor sobre la hierba,

y moriré, por fin, cuando me veas.

 

Del libro:

Al caer el tiempo de Genaro González Licea 




Genaro González Licea: intento ver mis ojos en el agua

 

Fotografía: Ingrid L. González Díaz


Intento ver mis ojos en el agua

y encuentro un cadáver que me mira.

Cierra sus ojos al sentir mis ojos,

su silencio me hunde

y acaricia mi ser desconocido.

 

Alguien me dejó en el río,

mis manos son las piedras que se asoman,

las ramas que sin ti se van.

 

Del libro:

Al caer el tiempo de Genaro González Licea




Genaro González Licea: en los poros de la piel

 

Fotografía: Ingrid L. González Díaz


En los poros de la piel se adhiere el grito de la muerte.

El aire huele a cera derretida,

a velorio adolorido de tanto suspiro asesinado.

 

Las velas en mi país no se apagan nunca.

El amanecer las enciende con su manto desolado,

y nadie las apaga, ni el dolor ni el recuerdo ni el olvido.

 

En ellas se santigua el medio día

y la noche duerme al ver lo triste de su flama.

Son duelo y quejido, bálsamo de amor al ser desconocido,

al cuerpo masacrado, al polvo de pasos y de huesos

que nadie jamás encontrará.

 

Del libro:

Al caer el tiempo de Genaro González Licea