lunes, 12 de octubre de 2020

Genaro González Licea: soy, es cierto, un manantial que herido se evapora

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


Soy, es cierto, un manantial que herido se evapora,

un abismo donde habita mi cadáver.

 

Del libro

Tumbas en el olvido de Genaro González Licea



Genaro González Licea: el olvido es una parte mía y de un atardecer que no verán mis ojos

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


El olvido…

 

Es parte mía y de un atardecer que no verán mis ojos.

La muerte, lo digo ahora,

es un azul olvido

tan puro como el aroma de un silencio abandonado,

de un recuerdo indiferente

hundido más allá de las nubes que lloran al sentir el mar.

Infinito vacío donde duerme mi aliento que agoniza,

mi piel rugosa donde el viento se pierde con el viento.

 

Del libro

Tumbas en el olvido de Genaro González Licea

 


Genaro González Licea: no hay más allá ni más acá

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


No hay más allá ni más acá,

hay polvo y viento,

vacío, soledad,

soledad envuelta en soledad,

y silencio, mucho silencio.

Silencio de azul olvido.

 

Del libro

Tumbas en el olvido de Genaro González Licea

 


Genaro González Licea: solo busqué que mis sueños se juntaran con mis sueños

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


Solo busqué que mis sueños se juntaran con mis sueños,

que el eco de mi voz fuera mi vida y los pies de mi camino,

y mi nostalgia un recuerdo tirado en el olvido. 


Del libro

Tumbas en el olvido de Genaro González Licea


Genaro González Licea: morir no es el patético segundo de partida

 

Fotografía de 
Ingrid L. González Díaz



Morir no es el patético segundo de partida.

Es la hermosura del aire que respiro,

una existencia en el andar de este camino.

 

Del libro

Tumbas en el olvido de Genaro González Licea 



jueves, 8 de octubre de 2020

Genaro González Licea: no sé si al caminar fuí yo el que cayó en un recuerdo sepultado

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


No sé si al caminar fui yo el que cayó en un recuerdo sepultado,

o fue mi fantasma bañado de ausencia y de vacío.

No lo sé,

pero sé que mi yo es una sombra enterrada entre mi sombra,

y sangro al verme crecer sobre la hierba.

Igual que el aroma de una flor que nunca tuve,

igual que la congoja de una tierra que nunca fue la mía.

 

Del libro

Tumbas en el olvido de Genaro González Licea

 


Genaro González Licea: ese día llegué más allá del fondo de mí mismo

 

Fotografía de Ingrid L. González Díaz


Ese día llegué más allá del fondo de mí mismo,

me vi sin mí por un instante,

me vi sin conocerme,

era yo y el otro y el otro que nunca he sido,

y a la vez ninguno era el rostro de mi rostro,

la cara de mi cara,

la de este que soy ahora

y muerde su quebranto en su abandono.

 

Del libro

Tumbas en el olvido de Genaro González Licea