viernes, 21 de julio de 2017

Presentación de El desahuciado El gato, libro de Genaro Gonazalez Licea


Genaro González Licea presentó su libro El desahuciado, El gato, el cual contiene fotos de gran calidad estética de Ingrid L. González Días, entre ellas la de la propia portada del libro. 



Foto: Hans Giébe




Con prólogo de Hans Giébe, la editorial VozAbisal presentó la obra poética El Desahuciado El Gato, del poeta Genaro González Licea. 



Foto: Proporcionada por el Centro Cultural Enrique Ruelas



El evento se llevó a cabo el 15 de julio de 2017 en el Centro Cultural Enrique Ruelas, ubicado en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, con la asistencia de escritores, poetas, músicos, dramaturgos y, sin duda, del director del propio Centro Cultural. 


Foto: Proporcionada por el Centro Cultural Enrique Ruelas
 



Fue un hecho inolvidable ya que la presentación de la obra se dio en el contexto del encuentro de escritores y lectura de poemas “Margarita Michelena” 2017, por lo que resultó ser, al mismo tiempo, una parte integral del evento y una clara muestra del espíritu fraterno de los escritores hidalguenses. 






Hans Giébe, poeta, editor y aforista, al presentar El Desahuciado El Gato y a su autor, citó una de las más bellas imágenes que nos permiten acercar a la esencia misma de la poesía, y con la cual inicia el prólogo de la obra. ¿Qué es la poesía?, se preguntó, “sino esa temblorosa piel de luna posada en los labios del poeta.



Foto: Proporcionada por el Centro Cultural Enrique Ruelas



Por su parte, el poeta González Licea, al referirse a su obra, expresó su tranquilidad en cuanto al destino de la misma, pues para él “es un libro que bien se puede leer en media hora y tener toda una vida para olvidarlo”.



Foto: Proporcionada por el Centro Cultural Enrique Ruelas




Con voz entre cortada y llanto por mucho tiempo contenido, narró su proceso de recuperación poética que vive. Expresó que, aunque tiene la necesidad de escribir poesía, le falta mucho para considerarse poeta. En ese sentido subrayó “yo escribo poesía mas no me considero poeta”.



Foto: Proporcionada por el Centro Cultural Enrique Ruelas


González Licea concluyó su participación con el agradecimiento a todos los asistentes por su calidez y apoyo que le proporcionaron, y leyó el siguiente poema:

 
Toqué el amor al sentir
el vacío de mí mismo,
de la vida, el desamor.

Hundido en las entrañas de la vida,
lejos del sentir grisáceo del amor,
entiendo ahora a Publio cuando dice:
Ame mañana quien nunca amó,
y el que haya amado ame mañana.





Foto: Denise Arvizu


Genaro González Licea, El desahuciado El gato, Editorial VozAbisal, México, 2017. Prólogo de Hans Giébe, Fotografía de Ingrid L. González Díaz.



lunes, 17 de julio de 2017

Genaro González Licea. Presentación: EL DESAHUCIADO, EL GATO*





Veo mis primeros poemas y entristezco, tal vez porque mi pasado resurge como un gato. Imagen de soledad, vivacidad y calma. Imagen sin forma ni relieve. Recuerdo agridulce, etéreo. Manto de amor y ternura, sombra que abriga mi interior.  Búsqueda, encuentro y desencuentro.

Veo después mis últimos poemas. Todo en mí es horizonte, agua y sequedad, soledad de jade. Doy un paso y retrocedo, encuentro un remoto olor a infancia rota, páginas sin escribir, interrogante corpórea de mi alma, voces internas, ecos, ilusiones, búsquedas de todo y nada, cuentas saldadas, aceptación de un pasado que constituye parte de lo que ahora soy. 

Entre mis primeros y últimos poemas, entre lo que nunca volveré a tener y lo que nunca antes tuve, resurge también, desde esa imagen de mi niñez, desde esa niñez donde mis ojos se rompieron, una brisa tenue tocándome la cara, una mirada tranquila y vivaz, cercana y distante, un algo así que me recuerda a la mirada de un gato: agua marina, gota de luz y sombra, acción despersonalizada, íntima, segura, humilde, soberbia, dios y polvo. 

Entiendo entonces, diría Jorge Cuesta, que “de otro fue la palabra –antes que mía– que es el espejo de esta sombra, y siente su ruido, a este silencio, transparente, su realidad, a esta fantasía”.

Presto mi nombre, desnudo la piel del otro y la adhiero a la mía; a ésta la que carga un andar sin culpas, una indiferencia imperfecta, remota y cercana, un destino, un desahucio: caminar desencarnado, acto de vida y muerte, grasa ausente en el espíritu. Desahucio: un darle forma al abandono, un desprenderse de la vida, un hundirse más allá de uno mismo hasta encontrar un eco, una visión, una palabra: la palabra cotidiana del hombre y su esperanza, la palabra de un hombre desahuciado.
El Desahuciado y El Gato son líneas y poemas, cementerio de ideas y fantasmas, destierro, canto y hechizo, estado mágico, impersonal, cambio de piel y de pasado, imagen de espejo sepultado. En ambos se encuentra el sentir del desahucio de mi desahucio: rasgar de sombras y silencios, acto de humildad y arrogancia, sentimiento vacío, mirar cubierto de cenizas.

El Desahuciado y El Gato: son un aferrarse a la vida, un tomar agua y otra vez andar. Un acariciar al monstruo que traigo dentro, un despersonalizar la vida y la muerte. Un acto de libertad y estado de cuentas, un sueño: mundo mágico y real, deseo de esconderse en los poros de la carne y transformarse en mito.

Líneas y poemas, ideas y pensamientos que doblan las hojas como quien dobla una esquina. Me veo de lejos, ausente de mí mismo, desterrado de sentimientos de odio y amor profano, de lástimas y culpas. En El Desahuciado y el Gato me escurro como en sombras movedizas, me asomo a la muerte y me refugio en la vida, en lo que realmente puede llamarse vida.


Genaro González Licea


*El Desahuciado El Gato, Publicado por Editorial Vozabisal, México, 2017.