miércoles, 29 de diciembre de 2010

Van Gogh nació en una tierra triste y melancólica, como una persona de millones en el mundo

Deseo recordar aquí a Vicent Van Gogh, pintor que nació en Groot Zundert, Holanda, lugar que Juan de la Encina, Van Gogh (historia de un alma en pena...), describe como “tierra triste y melancólica, húmeda y nublosa, carente de amenidad. Una llanada ondulante a perder de vista, cubierta de matorrales, bosquecillos de sauces, abedules y pinos; canales y estanques, en los que se espejeaba al cielo, casi siempre tristón; praderas verdes y ganado vacuno pastando en ellas; primaveras cortas, veranos y otoñadas apacibles; inviernos duros”.

Van Gogh, el pintor que no pinta sus cuadros porque él mismo es cada uno de sus cuadros, no dibuja sus retratos él es el retrato, el sentimiento, el mundo y sus circunstancias, la turbulencia de ideas encontradas, la tristeza, la muerte, la vida, el desamor, la desesperanza y la esperanza. El es la Joven campesina, Los bebedores, Ventana del estudio de Van Gogh en el asilo de Saint-Paul, La habitación de Van Gogh, Los comedores de patatas, El sembrador, Florero con catorce girasoles, Carretera con ciprés. Saint-Rémy, Campesina barriendo, Joven capesina con una hoz, Espigador, Mujer en duelo, La muerta, Las espigadoras, Hombre sentado, Sorrow y el Anciano aflijido.

*González Licea, Genaro. Aforismos, A propósito de la vida y la muerte, la desesperanza y el desencanto humano, Amarillo editores, Derechos reservados, México, 2000.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Un siglo de recortar y pegar

El siglo XXI será marcado por la indiferencia de la gente. Las preguntas se verán sin rostro y sin respuesta, serán un reflejo en el espejo de todos y ninguno. Este siglo no tendrá voz ni será pensante; será un siglo de recortar y pegar, de repetir palabras, repetir y repetir. En este siglo abundarán las larvas literarias, la rutina.

*González Licea, Genaro. Introducción de Aforismos, A propósito de la vida y la muerte, la desesperanza y el desencanto humano, Amarillo editores, Derechos reservados, México, 2000.

Un día ya no vivirás

Un día ya no vivirás, por lo mismo, ahora llora, espera, sé libre, entusiásmate, ama, sueña, mantén ilusiones, da, aprende, ama a los viejos, contempla, sé fuerte, ama al dolor, ve despacio, ten amigos, sé valeroso. Antes de que llegue tu día: vive.

*González Licea, Genaro. Introducción de Aforismos, A propósito de la vida y la muerte, la desesperanza y el desencanto humano, Amarillo editores, Derechos reservados, México, 2000.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Muerte y desdicha humana*

El dolor ajeno lo traigo como si fuera parte de mi piel, es un dolor que me provoca un insoportable vacío, una gran tristeza, una melancolía. Mi estado de ánimo sólo se reconforta si pienso en la muerte y en la desdicha humana; solamente así puedo salir como de un túnel; éstos dos temas constituyen para mí algo similar a la luz de Diógenes que guía al conocimiento de la verdad, la diferencia es que esa luz no es propia, en tanto que la luz que me da el pensar en la muerte y en la desdicha humana nace de una parte de mí que aún no ubico, pero es propia porque tal vez yo mismo soy un signo de muerte y desdicha humana.

*González Licea, Genaro. Aforismos, A propósito de la vida y la muerte, la desesperanza y el desencanto humano, Amarillo editores, Derechos reservados, México, 2000.

La circunstancia...*

“Si no quieres desilusionarte, no te ilusiones”, dice un viejo refrán; sin embargo, si te ilusionas que sea mientras actúas. Es mejor, sin detener nuestro trabajo, esperar pacientemente a que surja el azar, la circunstancia. Sólo así la paciencia encuentra, transforma, no desilusiona.

*González Licea, Genaro. Aforismos, A propósito de la vida y la muerte, la desesperanza y el desencanto humano, Amarillo editores, Derechos reservados, México, 2000.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Vivir la vida con la abstinencia propia de la vejez*

Abstenerse de correr y caminar sin prisa, de pensar las cosas que se harán durante el día, una tras otra, sin descanso, es una virtud propia de la vejez. ¿Por qué no dejarse llevar por el azar y ser el azar mismo? Detenerse de pronto a contemplar un niño jugando con otro; ver un pedazo de piedra que tal vez jamás se volverá a ver. Recuerdo aquí unas líneas de Platero y Yo de Juan Ramón Jiménez: “yo dejo ir a su antojo y él (se refiere a Platero), me lleva siempre a donde quiero”, pero, llegado el momento y la circunstancia, nos dice: “dejo a Platero en el prado alto, y yo me echo, bajo un pino, lleno de pájaros que no se van, a leer, Omar Kayam.” ¡Qué hermoso vivir los instantes que ya nunca volverán! Vivir la vida con la abstinencia propia de la vejez: “sin apetitos, sin deseos, sin dudas, sin esperanzas, sin amor y sin odio, tirado a un lado del camino, mirar pasar, eternamente, las horas vacías”, diría Carlos Díaz Dufoo Jr.

*González Licea, Genaro. Aforismos, A propósito de la vida y la muerte, la desesperanza y el desencanto humano, Amarillo editores, Derechos reservados, México, 2000.