Cuando se esta poseído por algo y ya no se puede vivir sin él, la unión que se da es enfermiza; su única posibilidad de cura es la destrucción del objeto. De ahí el viejo lema que “lo que origina la enfermedad es también su cura”.
*González Licea, Genaro. Aforismos, A propósito de la vida y la muerte, la desesperanza y el desencanto humano, Amarillo editores, Derechos reservados, México, 2000.
No hay comentarios:
Publicar un comentario